Revista “Política y Estrategia” Nº 134, 2019

ISSN 0716-7415 (versión impresa) - ISSN 0719-8027 (versión en línea)

Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos

La guerra de cuarta generación y las amenazas asimétricas

Patricio Haro Ayerve

LA GUERRA DE CUARTA GENERACIÓN Y LAS AMENAZAS ASIMÉTRICAS∞

PATRICIO HARO AYERVE·

RESUMEN

La evolución es una constante en las actividades de la sociedad y sus instituciones; desgraciadamente, la guerra es la actividad que mayor tiempo ha registrado su presencia en el mundo, su desarrollo, en muchos casos, ha sido vertiginoso.

Los tratados de Osnabrück y Münster materializaron la Paz Westfalia que puso fin a la guerra de los treinta años y dio lugar al nacimiento del Estado-Nación y con él, al establecimiento de las fuerzas que garantizarían su integridad y soberanía. Desde 1648 hasta nuestros días, estas fuerzas, que en nombre del Estado al que representan y administrando el monopolio legítimo de la fuerza, en muchos casos, han enfrentado militarmente a quienes amenazan su seguridad o impiden la consecución de sus fines políticos.

A lo largo de este tiempo se han presentado cuatro generaciones de guerra, cada una de ellas con sus propias características. La guerra de cuarta generación dio lugar a una nueva dimensión en el campo de batalla y enfrenta a una amenaza no convencional, a una amenaza asimétrica, que como toda amenaza necesariamente es hibrida.

Palabras clave: amenaza asimétrica; ciberespacio; cuarta generación; guerra compuesta; guerra hibrida.

THE FOURTH GENERATION WAR AND THE ASYMMETRIC THREAT

ABSTRACT

Evolution is a constant in the activities of society and its institutions; Unfortunately, war is the activity that has recorded its presence in the world the longest, its development, in many cases, has been dizzying. The treaties of Osnabruck and Munster materialized the Westphalia Peace that ended the thirty-year war and led to the birth of the Nation-State and with it, the establishment of the forces that would guarantee its integrity and sovereignty. From 1648 to the present day, in many cases these forces, acting on behalf of the State to which they represent and manage the legitimate monopoly of force, have militarily confronted those who threaten their security or impede the attainment of their political purposes. Throughout this time four generations of war have been presented, each with its own characteristics.

Fourth-generation warfare gave rise to a new dimension on the battlefield facing an unconventional threat, an asymmetrical threat, which as any threat, is necessarily hybrid.

Key words: asymmetric threat; cyberspace; fourth generation; compound war; hybrid warfare.

A GUERRA DA QUARTA GERAÇÃO E AS AMEAÇAS ASSIMÉTRICAS

RESUMO

A evolução é uma constante nas atividades da sociedade e de suas instituições; infelizmente, a guerra é a atividade que tem registrado a sua presença no mundo por mais tempo, o seu desenvolvimento, em muitos casos, tem sido vertiginoso.

Os Tratados de Osnabruck e Munster materializaram a Paz de Vestefália que pôs fim à Guerra de Trinta anos e levou ao nascimento do Estado-Nação e, com ela, o estabelecimento das forças que garantiriam sua integridade e soberania. De 1648 até os dias atuais, essas forças, que em nome do Estado para o qual representam e administram o monopólio legítimo da força, em muitos casos, confrontaram militarmente aqueles que ameaçam sua segurança ou impedem a realização de seus propósitos políticos.

Ao longo deste tempo, quatro gerações de guerra foram apresentadas, cada uma com suas próprias características. A guerra de quarta geração deu origem a uma nova dimensão no campo de batalha e enfrenta uma ameaça não convencional, uma ameaça assimétrica, que, como qualquer ameaça, é necessariamente híbrida.

Palavras-chave: ameaça assimétrica; ciberespaço; quarta geração; guerra composta; guerra híbrida.

1. INTRODUCCIÓN

La guerra, desde siempre, ha sido considerada como un acto colectivo de violencia que enfrenta a dos grupos organizados y armados que persiguen objetivos políticos a ser alcanzados por la fuerza de las armas; así pues, “la guerra es la lucha armada y sangrienta entre agrupaciones organizadas”1. El enfrentamiento colectivo y armado, entre dos fuerzas, se ha dado desde los orígenes de la humanidad, “el hombre primitivo supo lo que significaba la guerra…”2 y los objetivos que se pretendían representaban los intereses de quien lideraba las organizaciones; estos objetivos eran “la antropofagia, el botín, la venganza, los fines religiosos, las conquistas territoriales, etc.”3.

Los tratados de Osnabrück y Münster, firmados el 15 de mayo y el 24 de octubre de 1648, respectivamente, sellaron la paz en Europa luego de la Guerra de los Treinta Años y materializaron “La Paz de Westfalia” que constituye la partida de nacimiento del Estado moderno, por cuanto en los tratados se oficializan dos de los tres elementos constitutivos del mismo: territorio y soberanía. Al nacer el Estado-Nación se establece un nuevo orden mundial ya que “la Paz de Westfalia representó el primer intento de institucionalizar un orden internacional sobre la base de reglas y límites consensuados”4. Las reglas y límites consensuados se refieren, en parte, a la legitimidad que cada Estado tiene para mantener su propia fuerza armada para la defensa de su territorio y de su soberanía; es decir, para la defensa del Estado.

La organización de la fuerza armada de los países involucrados en esa guerra que dio lugar al Estado, fue evolucionando permanentemente y, a partir de allí, el desarrollo militar se constituyó en uno de los elementos más importantes del desarrollo científico y tecnológico del mundo. La Guerra de los Treinta Años se inició con una rebelión protestante en Bohemia en 1618 e involucró a 15 países europeos que contaban con ejércitos organizados, “La organización de la guerra viene determinada por sus armas. Para la infantería éstas eran la pica y el mosquete; para la caballería: la espada, la pistola y el arcabuz”5. De los quince países que participaron en la Guerra de los Treinta Años solamente Francia, España y Holanda mantenían ejércitos permanentes que incluían en su organización unidades de artillería.

A partir del nacimiento del Estado surgen conceptos que buscaban entregar su definición más precisa y es Max Weber, en su conferencia La política como profesión, dictada en 1919 en el ciclo de conferencias organizado por la Asociación de Estudiantes Libres en Múnich, quien define al Estado de la siguiente manera: “El Estado es una agrupación que con éxito e institucionalmente, organiza la dominación y ha conseguido monopolizar, en un territorio determinado, la violencia física legítima como medio de dominio”6. Según Weber, el Estado ejerce la violencia en forma “legítima” mediante el uso de la fuerza concentrada en el ejército; aquí están presentes dos elementos fundamentales: la dominación y el monopolio de la fuerza.

La Paz de Westfalia no duraría mucho tiempo ya que a los pocos años fue interrumpida por varios conflictos, a partir de allí interestatales, en los cuales los ejércitos de cada Estado tenían su propia organización y estructura militar con la que, en nombre del Estado al que representaban, se enfrentaban a otro considerado su enemigo. Así, los conflictos que se dieron a partir de 1648, como las Guerras del Norte, libradas entre Suecia y sus enemigos entre los años 1655 y 1661, la Guerra Austro-Turca en 1663-1664 y la Guerra Polaco-Turca librada entre 1672 y 1676 en el ámbito de la segunda yihad, “aquel periodo, cuando la religión y el Estado estaban tan hermanados como la fe y la espada”7 o la Guerra Franco-Holandesa, entre 1672 y 1678, materializan según la doctrina militar las guerras de primera generación en las que se objetivan dos de las dimisiones del campo de batalla: la dimensión tierra y la dimensión mar.

Los componentes militares que representaban al Estado enfrentaban a fuerzas convencionales y no convencionales, consideradas su enemigo, que empleaban “de manera simultánea y adaptativa una mezcla de armas convencionales, tácticas irregulares, terrorismo y comportamiento criminal en el espacio de batalla.

para alcanzar sus objetivos políticos”8 y lo siguen haciendo hasta el día de hoy, solo que se les llama amenaza a partir de la Guerra Fría.

De este marco se determina que el fenómeno social de la guerra ha evolucionado constantemente y surge la pregunta: ¿En qué medida evolucionó la guerra, hasta el día de hoy, como fenómeno social, cuántas generaciones de ella se han presentado en el mundo y qué les caracteriza a cada generación? La respuesta está en este artículo que tiene como objetivo describir la evolución de la guerra y sus características, desde la firma de la Paz de Westfalia hasta nuestros días y unificar y aclarar conceptos utilizados por estudiosos, investigadores y analistas de esta evolución, especialmente en la descripción de la guerra de cuarta generación.

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Grabado de la época que representa la Batalla de Nordlingen9.

2. “EL ROSTRO CAMBIANTE DE LA GUERRA”

William S. Lind político conservador e investigador estadounidense, ha dedicado buena parte de su tiempo a la investigación y al estudio de la guerra. En sus múltiples estudios sobre este fenómeno social y político desarrolló el concepto de las generaciones de la guerra y establece que, hasta el momento, en el mundo, se han presentado cuatro generaciones de ella. Lind, junto a cuatro oficiales de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, dos del ejército y dos de la infantería de marina, acuñaron ese concepto en un artículo publicado, simultáneamente, en Military Review y Marine Corps Gazette, de octubre de 1989, órganos oficiales de estos dos componentes militares, días antes del final de la Guerra Fría.

2.1 Las guerras de primera generación

Según Lind y los coautores, las guerras de primera generación se libraron entre 1648 y 1860; es decir, después de la firma de la Paz de Westfalia hasta el inicio de la guerra civil de los Estados Unidos; por lo tanto, estas se dan en Europa y en América. En Europa, la primera generación de la guerra se materializa con los siguientes acontecimientos bélicos: con las guerras provocadas por la invasión otomana a varios países, con la Guerra Anglo-Española de 1727 por la disputa de Gibraltar, con la Guerra de los Siete Años, con especial predominio por las guerras napoleónicas entre 1792 y 1815, por la Guerra de Crimea, entre las más importantes; en América la caracterizan la guerra que enfrentó a Francia e Inglaterra entre 1754 y 1755 por reclamaciones coloniales de Francia, la Guerra de Independencia de los Estados Unidos entre 1765 y 1783 y las guerras de independencia libradas en Sur América, constituyen las guerras de primera generación.

Esta generación de guerras está caracterizada por la utilización, en el campo de batalla, de formaciones en líneas e hileras adaptadas por las innovaciones realizadas por el rey Gustavo Adolfo de Suecia durante la Guerra de los Treinta Años y también por la concepción de los principios de la guerra. Los principios de la guerra aplicados en las guerras de primera generación fueron el de objetivo, que era esencialmente el enemigo, y el de masa; el terreno no era modificado y las fuerzas adversarias eran perfectamente identificadas en el orden de batalla. El origen de la utilización de rangos militares y de uniformes de los ejércitos que combatían en nombre de sus Estados se le atribuye a esta generación. “Uniformes, saludos, la graduación minuciosa de rangos—fueron productos de la Primera Generación y estaban diseñados para reforzar la cultura de orden”10.

Sin embargo, en Norte América y al conformarse el Ejército Continental con parte de las milicias de las colonias, las acciones guerrilleras tuvieron notable importancia en la medida que “las operaciones convencionales nunca reemplazaron por completo a la actividad de guerrillas”11. El Ejército Continental mantenía un componente no convencional con “las que hasta entonces iban ganando los guerrilleros—a los que ahora llamaríamos terroristas”12 o amenaza asimétrica.

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La guerra de independencia de los Estados Unidos, una guerra de primera

generación13.

2.2 Las guerras de segunda generación

Francia fue el protagonista bélico más importante de Europa durante la primera generación de la guerra; por lo que desarrolló de su experiencia, especialmente de la guerra con Prusia, su doctrina militar. En Estados Unidos, durante la Guerra Civil, los dos bandos enfrentados emplearon la doctrina francesa que llegó a América durante la Guerra de Independencia. Pero fue antes y durante la Primera Guerra Mundial que la doctrina francesa vio la necesidad de obtener mayor eficiencia en el apoyo de fuego por lo que se modificó el tiro de apoyo directo al tiro curvo, esto le dio la mayor importancia de la guerra a la artillería y en la planificación empieza a coordinarse su empleo con la necesidad de la conducción del fuego, “La artillería conquista y la infantería ocupa” decía una máxima francesa de la Primera Guerra Mundial.

La evolución de la guerra desplazó el apoyo de la artillería por el de la aviación “La aviación ha reemplazado a la artillería como la fuente de mayor potencia de fuego”14. El avión revolucionó la guerra terrestre, alcanzándose de esta manera la tercera dimensión del campo de batalla: el espacio aéreo. El surgimiento de la tercera dimensión del campo de batalla es descrito por el general JFC Fuller así:

Primero vemos al aeroplano…dedicado a dirigir el fuego de artillería, luego para la fotografía aérea, con el fin de producir mapas de trincheras. …El bombardeo de las posiciones artilleras y otros objetivos se efectuó,… durante la batalla de Loos; las patrullas en contacto se

practicaron por vez primera en la batalla del Somme; los ataques en vuelo rasante sobre trincheras y posiciones de artillería fueron perfeccionados en las batallas de Messines y Cambray, y el 1 de abril de 1918 se creó la Royal Air Force15.

La sincronización se hizo necesaria con el aparecimiento del tanque de guerra, que dio el concepto del avance de las tropas por fuego y movimiento, “Tactics were based on fire and movement, and they remained essentially linear”16 y la guerra en movimiento se convirtió en la guerra de trincheras por el desarrollo de las armas de fuego, “el perfeccionamiento de las armas de fuego es un aumento de fuerzas brindado a la ofensiva al ataque brillantemente llevado”17; también se requería más coordinación, especialmente, por el aparecimiento de la ametralladora y del lanza llamas que dieron lugar a la organización del terreno con la utilización de alambradas y la construcción de verdaderos sistemas de trincheras, por lo que se hacía más difícil la identificación del enemigo y el establecimiento del orden de batalla.

En las guerras de segunda generación, especialmente en las guerras prusianas, surge el estado mayor como equipo fundamental de planificación, “Moltke también descubrió la gran importancia del Estado Mayor General para diseñar los planes de guerra y los planes preparatorios de la guerra”18, planes que debían ser acatados por los comandantes subalternos sin dar lugar a ninguna iniciativa. El objetivo, como principio de la guerra, era el mantenimiento del terreno en el frente, se conserva el principio de masa, empieza a diseñarse el concepto de maniobra con el avance de las tropas mediante fuego y movimiento y se materializa el principio de unidad de mando por cuanto la batalla “fue cuidadosamente sincronizada (empleando planes y ordenes detalladas y específicas) para la infantería, tanques y artillería en una “batalla conducida” donde el comandante era, en efecto, el conductor de una orquesta”19.

La movilización surge como la primera fase estratégica de la guerra. “A través de la movilización era como el pueblo participaba en los grandes asuntos de la política. La movilización suponía pasar del orden de paz al orden de guerra”20. “La sincronización cuidadosa” surge, según Lind, por el aparecimiento en el campo de batalla en el que se libraron las guerras de segunda generación, de varios elementos nuevos empleados por los ejércitos combatientes para alcanzar su objetivo; es decir, las fuerzas combatientes tienen varios componentes que, perfectamente sincronizados, constituyen la “amenaza” para su oponente. La amenaza en las guerras de segunda generación tiene ya una combinación de elementos de combate que no pueden emplearse aisladamente; así, la infantería, la caballería y los tanques se combinaron con la artillería, lo que dio origen al concepto de empleo de las “armas combinadas”.

Las batallas de la Primera Guerra Mundial libradas en Europa, la Guerra de Secesión de los Estados Unidos librada entre 1861 y 1865 en América del Norte, la Guerra de la Triple Alianza entre 1864 y 1870, la Guerra del Pacífico entre 1879 y 1884 y la Guerra del Chaco entre 1932 y 1935, en Sur América, caracterizan la segunda generación de la guerra; por lo que se puede afirmar que las guerras de esta generación se libraron en el mundo entre 1861 y 1938.

La Primera Guerra Mundial caracteriza a las

guerras de segunda generación21.

Las primeras características que marcan los cambios generacionales de la guerra, especialmente en el paso de la segunda a la tercera generación, según Lind, se vieron destacados en cuatro conceptos centrales: 1) El primero es el mando tipo misión que no es otra cosa que:

El ejercicio de autoridad y dirección por el comandante que usa las órdenes tipo misión para permitir una iniciativa disciplinada coherente con la intención del comandante a fin de facultar a líderes ágiles y adaptables en la ejecución de las operaciones terrestres unificadas22.

Cada cambio generacional ha sido marcado por una mayor dispersión en el campo de batalla, lo que ha hecho necesario el ejercicio de mando y control más eficiente por lo que este concepto de la doctrina militar estadounidense fue remplazado por “el mando tipo misión”. 2) En segundo lugar, disminuir la dependencia

de la logística centralizada. Lo que junto a la dispersión desarrolla una mayor habilidad para subsistir en el campo de batalla sin depender del apoyo logístico del escalón superior. 3) El mayor énfasis en la maniobra que, como aplicación de principio de la guerra supera en importancia a la masa de hombres y de fuegos y 4) Abatir al enemigo emocionalmente, en lugar de destruirlo físicamente.

Desde luego, la decisión de combatir una guerra está en el nivel político, siempre fue así; a decir de Pedro Sánchez Herráez se incluyen tres elementos que también deben ser coordinados para alcanzar el objetivo político:

Cuando, desde el nivel político, se decide entrar o participar en un conflicto –o en una guerra- tres son las cuestiones generales a considerar a su nivel: el fin (end) a alcanzar, el modo (way) en que debe ser alcanzado y los medios (means) que han de asignarse23.

Los objetivos incluirán el apoyo de la población a la guerra y la cultura del enemigo, “los que deben ser alcanzados por el empleo, de manera sinérgica, de los medios y recursos puestos a disposición –éstos, de manera sencilla se suelen definir con el acrónimo DIME Diplomáticos/Políticos, Inteligencia/Informativos, Militares, Económicos”24.

2.3 Las guerras de tercera generación

La reivindicación de Alemania, la liberación del pueblo alemán de las imposiciones del Tratado de Versalles, fue el objetivo político del Tercer Reich considerado por el ideario de Hitler en Mein Kampf, publicado en 1925: “para que Alemania recupere su poder no hay que preguntar ¿Cómo vamos a fabricar armas?, sino ¿Cómo vamos a infundir al país el espíritu que impulsa a un pueblo a esgrimir armas?25 La idea que utilizó fue diferente a la de la Primera Guerra Mundial; fue la guerra relámpago, la Blitzkrieg.

La blitzkrieg estalló sobre Polonia en septiembre de 1939, y luego en el Oeste en mayo de 1940. La guerra que así que envolvió al mundo fue totalmente diferente del conflicto de 1914-1918; los sistemas de trincheras, el alambre espinoso, la guerra de sitio, todo eso desapareció26.

Hitler construyó el poder suficiente para que sus estrategas pudiesen diseñar la guerra relámpago o guerra de maniobra combinando los principios de masa, sorpresa y maniobra y con el dominio total de la tercera dimensión del campo de batalla, “dos grupos de Ejércitos cruzaban la frontera polaca a primeras horas del día. Al cabo de una semana, el ataque por paralización se había hecho tan eficaz que, excepto en Varsovia, la resistencia polaca se vino abajo”27. “La Guerra de Tercera Generación no se basa en la potencia de fuego y atrición, sino en la velocidad y sorpresa”28, por lo que la sorpresa se considera, a partir de allí, un principio de la guerra.

El desarrollo de la tecnología bélica permitió la evolución de esta generación de la guerra, las comunicaciones alcanzaron un nivel de seguridad considerable gracias a la encriptación de las mismas, lo que favoreció el mando y control. La inteligencia consiguió disipar la “niebla” sobre el orden de batalla; el dominio del mar se tornó indispensable por lo que el desarrollo de las naves de guerra tomó un impulso especial; así como el dominio del aire dio ese mismo impulso a las fuerzas aéreas de los beligerantes. El liderazgo a todo nivel permitió la descentralización de las operaciones por lo que la iniciativa, que reemplazó a la obediencia, permitió la flexibilización en los planes y en la conducción de los combates y las batallas.

La profundidad en el dispositivo de combate fue una importante diferencia con las guerras de la generación anterior. La retaguardia profunda dio lugar a la ubicación de las reservas que a la vez fueron las fuerzas de contra-ataque “The defense was in depth and often invited penetration, which set the enemy up for a counterattack”29. Varios elementos no bélicos surgen en el desarrollo de las guerras de tercera generación, el espionaje, el sabotaje, el terrorismo, etc., son técnicas empleadas por la inteligencia y las fuerzas de resistencia para afectar el orden enemigo, son elementos no convencionales que aparecen en el campo de batalla.

Después de la Segunda Guerra Mundial, es decir durante la Guerra Fría y casi al final de esta generación, se identifican claramente a otros elementos “ajenos” al escenario bélico; el principal de ellos, la prensa y equipos de reporteros que actúan directamente en las operaciones militares. En la guerra de tercera generación se aprecia el desarrollo de las operaciones cercanas, profundas y de retaguardia, las que dieron origen a las operaciones aerotransportadas, a las operaciones de asalto aéreo, que explotan al máximo la dimensión aérea del campo de batalla, a las operaciones especiales y las operaciones psicológicas que buscan la “distorsión mental y física”30 de los combatientes y de la población civil.

La tercera generación de la guerra nace el 1 de septiembre de 1939 y se mantiene hasta entrado el siglo XXI.

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La ejecución y la coordinación de operaciones en las tres dimensiones del campo de batalla caracterizan a la tercera generación de la guerra31.

2.4 Las guerras de cuarta generación

Cuando William S. Lind publicó, simultáneamente, en la edición de octubre de 1989 de Military Review y de Marine Corps Gazette, órganos oficiales del Ejército y del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estado Unidos, respectivamente, el artículo titulado “El rostro cambiante de la guerra, hacia la cuarta generación”, el Muro de Berlín aún no había caído, pero se encontraba totalmente corroído en sus cimientos y su estructura estaba a punto de derruirse. El artículo es la versión escrita de la teoría sobre las generaciones de la guerra como consecuencia de su evolución, teoría que fue presentada en el Seminario de Análisis de la Guerra conducido por Lind para el Ejército y el Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos; esta teoría trajo consigo una hipótesis que será comprobada años más tarde.

El argumento central de la teoría de Lind es que después de la Paz de Westfalia el mundo vio tres generaciones de guerras y debía prepararse para una cuarta, una guerra con características distintas a todas las anteriores en donde la tecnología sería el arma principal en el campo de batalla y el enemigo no se presentará en líneas o frentes definidos, su presencia en el campo de batalla será difusa y la diferencia entre militares y civiles en el escenario podría desaparecer “It will be nonlinear, possibly to the point of having no definable battle lines or fronts”32. En su hipótesis, Lind describe la forma cómo el Ejército y el Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos deberán combatir en el futuro en contra de las

fuerzas de otro Estado, sin imaginarse, todavía, que “El choque de civilizaciones” de Huntington llegaría el 11 de septiembre de 2001.

El ataque a las Torres Gemelas, el centro del poder económico de los Estados Unidos y el intento de atacar el centro del poder político, la Casa Blanca y el centro del poder militar, El Pentágono, utilizando como armas aviones comerciales del propio país al que atacaban, sin que la inteligencia estratégica hubiese tenido la menor idea que eso sería posible, determinó que los Estados Unidos se estaban enfrentado a una amenaza asimétrica que no presentaba un frente de batalla y que no utilizaba armas convencionales para causar efectos devastadores en el corazón de su territorio. Para la defensa en contra de esta amenaza asimétrica, los estrategas desarrollan armas que han de emplearse en una nueva dimensión del campo de batalla33: el ciberespacio; robots, aviones no tripulados, drones, etc., controlados desde servidores informáticos combaten en esta dimensión; pero sobre todo la forma de la obtención de información juega un importante rol en esta generación de la guerra.

La guerra de cuarta generación se sustenta en la inteligencia estratégica obtenida del ciberespacio mediante satélites y servidores, la utilización encriptada de computadores que permiten la comunicación segura; mediante el empleo de aviones no tripulados de ataque y drones que realizan “bombardeos quirúrgicos” de alta precisión34, o drones del tamaño de un insecto equipados con cámaras de alta resolución que permiten obtener información táctica y operativa en tiempo real y que según Pastor y Coz los ejércitos regulares los están empleando en:

La guerra de cuarta generación es la mejor manera de combatir la amenaza asimétrica que se presenta como movimiento insurgente, terrorista, narcotraficante o crimen internacional organizado.

La guerra de cuarta generación desarrolló el ciberespacio como la cuarta dimensión del campo de batalla36.

La Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos mantiene vigente el desarrollo de sus capacidades defensivas en el espacio “…la superioridad y control del espacio es fundamental para la dirección de las operaciones y la denegación al adversario de estas capacidades, aunque también en un sentido estratégico y operativo”37. El espacio es considerado, para los Estados Unidos, como una dimensión del campo de batalla y las guerras que, potencialmente, se desarrollen allí serán las guerras de quinta generación.

Sin embargo, existen criterios de autores identificados con el socialismo del siglo XXI38 39 que consideran que la guerra ha evolucionado hacia una quinta generación. La quinta generación de la guerra (G5G) sería, para ellos, la acción de Estados Unidos y la OTAN, para “demoler la fuerza intelectual del enemigo” o provocar en la población de los países a los que pretenderían conquistar, el sufrimiento humano, el miedo y la inestabilidad.

3. LA AMENAZA ASIMÉTRICA

Para utilizar el concepto de amenaza asimétrica debemos hacerlo desde la interpretación de la seguridad y defensa y no desde la etimología o el diccionario de la lengua; por lo tanto, en la línea de la seguridad y la defensa, el empleo

asimétrico no es nuevo; en la doctrina de los Estados Unidos el concepto de asimetría surge en El Panel de Defensa Nacional y de allí “La comunidad de inteligencia y el Estado Mayor Conjunto reaccionaron al informe del panel y, después de mucho trabajo consiguieron clarificar el significado y las implicancias de la asimetría estratégica como aproximaciones”40, según Metz

Las aproximaciones asimétricas son intentos para eludir o socavar las fuerzas estadounidenses mientras se explota su vulnerabilidad empleando métodos que difieren de aquellos métodos operacionales… En asuntos militares y de seguridad nacional, asimetría significa actuar, organizar y pensar en forma diferente al adversario para maximizar los esfuerzos relativos, tomar ventaja de sus debilidades y adquirir mayor libertad de acción41.

De los conceptos presentados se infiere que ellos se refieren a la amenaza y no a un tipo de guerra; aunque algunos autores consideran que alguien que está combatiendo a una amenaza asimétrica está librando una guerra de esa misma naturaleza, no es así; la adjetivación de asimétrica utilizada por la doctrina militar de los Estados Unidos, claramente, se refiere al enemigo y al escenario. La amenaza asimétrica se caracteriza por estar constituida por una serie de elementos de combate, convencionales y no convencionales, que se emplean coordinadamente, por lo tanto también es híbrida; así lo confirma Hoffman al definir esta nueva estructura de la guerra como Any adversary that simultaneously and adaptively employs a fused mix of conventional weapons, irregular tactics, terrorism and criminal behavior in the battle space to obtain their political objectives”42. Bryan Fleming coincide con Hoffman al considerar que una amenaza híbrida es un:

Adversary that simultaneously and adaptively employs some combination of political, military, economic, social, and information means, and conventional, irregular, catastrophic, terrorism, and disruptive/ criminal conflict methods. It may include a combination of state and non-state actors43.

La amenaza asimétrica se caracteriza, además, por no presentar un frente definido ni un orden de batalla; no presenta un centro de gravedad ni se puede determinar el momento que podría llegar al punto culminante.

Según Sánchez, la OTAN emplea por primera vez el término amenaza híbrida “en la Cumbre de Cardiff que se llevó a cabo en Gales, el 4 y 5 de septiembre

de 2004 que menciona expresamente “hybrid warfare threaths”44; desde luego que debía haber esa preocupación en la OTAN, ya que unos meses antes, en mayo de 2003, Al Zarcahui comenzó a operar en Irak tras la caída de Sadam Hussein.

En América Latina se identifican al menos tres escenarios en donde fuerzas consideradas amenazas asimétricas combaten en contra de las fuerzas del Estado. En México, las organizaciones armadas y organizadas por los carteles de la droga constituyen una grave amenaza asimétrica, no operacional, que desafía al Estado mexicano; para enfrentarla se promulgó, el 21 de diciembre del 2017, la Ley de Seguridad Interior que permite y regula el empleo de las Fuerzas Armadas Mexicanas en la lucha en contra la droga, ampliando el espectro de la guerra en contra del narcotráfico. La guerra en contra del narcotráfico fue declarada por el presidente Calderón en 2006 y ha dejado hasta el momento 234.996 muertos según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México; varios analistas consideran que “México está perdiendo la guerra contra las drogas”, debido a que a esa amenaza se le está enfrentado con una guerra de tercera generación.

El Triángulo Norte de Centroamérica (TNCA) constituido por Guatemala, El Salvador y Honduras es un “escenario de guerra” en el que actúan las maras, los carteles de la droga y grupos terroristas como parte del crimen internacional organizado que, combatiendo como una amenaza asimétrica, le ha convertido a esa región en la más violenta del mundo ya que “En 2016 la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes se situó en 81.7 en El Salvador; en 58 en Honduras, y en 27.3 en Guatemala, muy lejos de la de 10 que, para la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la ideal”45. Además, es una zona de guerra pues “las muertes violentas en el TNCA se equiparan con las producidas en países que se encuentran formalmente en situación de conflicto armado”46.

El tercer escenario en donde actúan elementos del crimen internacional organizado como amenaza asimétrica es la frontera colombo-ecuatoriana; ya que allí y después de la firma del acuerdo de paz entre las FARC y el Estado colombiano, actúan al menos “doce grupos violentos vinculados con carteles de la droga que se disputan el control del territorio y el liderazgo en la frontera”, según Ariel Ávila de la ONG colombiana “Paz y Reconciliación”.

4. CONCLUSIONES

El mundo ha vivido varias generaciones de guerra desde que la paz de Westfalia instituyó el Estado-Nación y los ejércitos nacionales materializan el concepto de Weber; pues son los que en nombre del Estado ejercen, para él, “el monopolio de la fuerza y la violencia” enfrentado o combatiendo “al enemigo del Estado” a

ese enemigo que a partir de la Guerra Fría y según el doctrina estadounidense de Preparación de Inteligencia del Campo de Batalla (PICB) se le denomina “amenaza”.

La evolución y el desarrollo de la guerra ha ido al paso del avance de la tecnología y en algunos casos delante de ella; ha sido pues, el desarrollo de las armas, junto a otros componentes como los principios de la guerra, la inteligencia, el ejercicio del liderazgo, el poder de fuego y la maniobra, el dominio de las dimensiones del campo de batalla: tierra, mar y aire y ahora, el control del ciberespacio, los que han dado lugar a las cuatro generaciones de la guerra que se han presentado en el mundo.

Las generaciones de la guerra se han desarrollado en Europa; pero el continente americano también ha sido escenario en el que se libraron todas las generaciones de la guerra. La primera generación de la guerra, a más de desarrollarse en el escenario europeo, se libraron en Norte y Sur América durante las guerras de la independencia; las de segunda generación se presentaron con la Guerra de Secesión de los Estados Unidos y la Guerra del Pacífico, la de la Triple Alianza, la del Chaco en América del Sur; las de tercera generación son matizadas en América del Sur con la guerra entre Ecuador y Perú en 1941 y la Guerra del Cenepa 1995, y la Guerra de las Malvinas entre Gran Bretaña y Argentina; la cuarta generación de la Guerra se presenta hoy en los escenarios descritos anteriormente.

El surgimiento de nuevos elementos en un escenario bélico da lugar a una hibridación de la amenaza, hoy la llaman “amenaza híbrida” y fue la OTAN la que acuñó este concepto, pero estrategas e historiadores ratifican el criterio que la amenaza siempre fue híbrida; desde la guerra Franco-Británica, en la Revolución Norteamericana, en la Guerra Civil, en las guerras napoleónicas, en las guerras mundiales, en la de Indochina o Vietnam actuaron fuerzas irregulares, partisanos, fuerzas expedicionarias, espías, terroristas, etc., fuerzas con especiales características que dieron lugar al concepto de guerra compuesta; por lo que, de acuerdo a este criterio existen guerra irregular, guerra convencional y guerra compuesta.

En la guerra compuesta se enfrentan fuerzas a las hoy se les conoce como amenaza asimétrica y no como amenaza híbrida; ya que una amenaza fue híbrida desde el momento que surgieron en el campo de batalla esos nuevos elementos como el espionaje, el terrorismo, el sabotaje, las fuerzas de resistencia, entre otros. Esa amenaza además de ser híbrida es asimétrica; es decir, de diferente tamaño, de diferente forma, inidentificable; pero también puede ser de mayor poder; el surgimiento de nuevos elementos y nuevos actores en el espacio de batalla da origen al concepto de guerra compuesta y no de una guerra híbrida como algunos autores la denominan.

El campo de batalla tridimensional dejó de existir desde la utilización del ciberespacio para el beneficio de la humanidad en comunicaciones, en seguridad y en defensa de las naciones y la democracia. El ciberespacio, concebido como el espacio artificial creado por la interconexión de servidores, ordenadores y otros dispositivos informáticos, en todo el mundo, surge, a excepción de los Estados Unidos, como la cuarta dimensión del campo de batalla y brinda mayor poder a los Estados y a las fuerzas armadas que tienen capacidad para su utilización, explotación y control; por lo tanto, quien tiene esa capacidad tiene mayor posibilidad de vencer casi sin combatir.

El surgimiento de nuevas amenazas con característica asimétricas, que atentan en contra de la seguridad de los Estados, en todos sus elementos constitutivos, y al estar casi desvanecida la posibilidad que se enfrenten dos o más Estados con sus ejércitos convencionales en una guerra interestatal, ha dado lugar a que las fuerzas armadas busquen una forma de combatirlas con eficiencia y con el menor costo posible en vidas humanas, la han encontrado en la guerra de cuarta generación.

En la cuarta generación de la guerra y cuando la amenaza es asimétrica podrán aparecer nuevos elementos en el campo de batalla; a más de las fuerzas militares, actuarán en un escenario asimétrico otras fuerzas de seguridad de los Estados que dan lugar a operaciones “inter-agenciales”, utilizando el término estadounidense, para referirse a agencias estatales de inteligencia que emplean diferentes métodos de combate, policía, cuerpos de investigaciones, organizaciones de migración, organizaciones no gubernamentales, fuerzas anti narcotráfico, entre otras. Se trata de fuerzas que dan lugar a la cuarta generación de la guerra, caracterizada por un escenario asimétrico que incluye la cuarta dimensión de la guerra: el ciberespacio, en el que se emplean una o varias amenazas asimétricas que necesariamente son híbridas.

Estados Unidos de Norteamérica empezó a desarrollar el espacio como una dimensión del campo de batalla con la Iniciativa de Defensa Estratégica propuesta por el presidente Reagan en 1983 y si se diera una guerra en el espacio esta sería de una nueva generación. Los argumentos político-ideológicos presentados por los autores que sustentan la teoría que la guerra habría alcanzado una quinta generación para “demoler la fuerza intelectual del enemigo”, no tienen asidero desde la línea de investigación que lleva este trabajo por cuanto carecen de la evidencia empírica necesaria ya que solo se pretende, con estos argumentos, dar una tónica de ideología política.

La guerra ha evolucionado en las dimensiones del campo de batalla analizadas; así, la primera generación de ella se presentó en las dimensiones tierra y mar; la segunda, en esas dimensiones e incipientemente en la dimensión aire, la tercera generación de la guerra en las tres dimensiones del campo de batalla: tierra, mar y aire, y la cuarta, en el ciberespacio. El desarrollo del espacio como la quinta dimensión del campo de batalla aún está inconcluso; si una guerra se diera en esa dimensión, ella sería de quinta generación; pero como ella no se ha dado, hoy la guerra se presenta en una cuarta generación.

El surgimiento de amenazas asimétricas ha roto los esquemas de la guerra convencional, elude las normas del Tratado de Ginebra y las del Derecho Internacional para los Conflictos Armados, actúa en escenarios internacionales o ha creado un “sistema de fronteras” para protegerse; pero sobre todo las amenazas disputan al Estado Nacional el monopolio de la fuerza y la violencia.

La guerra no esbrida como se confunde con frecuencia, la guerra es irregular, convencional y en una nueva acepción de la doctrina norteamericana generada por Thomas Huber, es la guerra compuesta “Compound Warfare”, en la que en una parte del espacio de batalla puede estarse librando una guerra convencional y, en otra, una guerra irregular, coordinadamente, la una en función de la otra y las dos librándose para alcanzar los objetivos propuestos por un Estado.

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1 BOUTHOUL, Gaston. El Fenómeno de la Guerra. Barcelona, Plaza&Janes, 1971. p. 50.

2 Ibíd. p. 64.

3 Ibíd. p. 71.

4 KISSINGER, Henry. Orden mundial. Barcelona, España, Egedsa, 2016. p. 35.

5 GUTHRIE, William. Batallas de la guerra de los treinta años. Málaga, España, Ediciones Platea, 2016. p. 19.

6 WEBER, Max. Obras selectas. Buenos Aires, DISTAL, 2010. p. 408.

7 BELDYK, Mariano. Isis en guerra. Buenos Aires, Ediciones B Argentina SA, 2017. p. 202.

8 HOFFMAN, Frank. Hybrid vs. Compound War. The Janus Choice of Modern War: Defining Today’s Multifaceted Conflict”, Armed Forces Journal. 2009. s.p.

9 GUTHRIE, William. Op. Cit. p. 19.

10 LIND, William. Comprendiendo la Guerra de Cuarta Generación. Military Review, Edición Hispanoamericana, Fort Leavenworth, Kansas: 12-17. Enero-Febrero 2005. p. 12.

11 MILLETT, Allan y MASLOWSKI, Peter. Historia Militar de los Estados Unidos, por la defensa común. Madrid, Editorial San Martín. 1984. p. 70.

12 CHOMSKY, Noam. ¿Quién domina el mundo? Barcelona, Ediciones B, S.A. 2016. p. 299.

14 LIND. 2005. Op. Cit. p. 13.

15 FULLER, J.F.C. Batallas decisivas del mundo occidental, tomo III. Barcelona, Luis de Carlat. 1964. p. 321.

16 LIND, William. The Changing Face of War: Into the Fourth Generation. Military Review, Fort Leavenworth, Kansas: 2-11, october, 1989. p. 3.

17 ARON, Raymond. Pensar la guerra, Clausewitz. Tomo II. Madrid, Ministerio de Defensa. 1996. p. 36.

18 AZNAR Fernández-Montesinos, Federico. Las generaciones de guerras. Documento de análisis. Madrid (54) 2015. p. 10.

19 LIND. 2005. Op. Cit. p. 13.

20 AZNAR. Op. Cit. p. 10.

22 CLINTON, Ancker. La evolución del mando tipo misión en la doctrina del Ejército de EUA, desde 1905 hasta el presente. Military Review, Fort Leavenworth.2013. p. 64.

23 SÁNCHEZ, Pedro. La nueva guerra híbrida: un somero análisis estratégico. 2014. p. 5.

24 Ibíd.

25 FULLER. Op. Cit. p. 414.

26 MONTGOMERY, Mariscal. Historia del Arte de la Guerra. Madrid, Aguilar Ediciones, 1969. p. 499.

27 FULLER. Op. Cit. p. 433.

28 LIND. 2005. Op. Cit. p. 13.

29 LIND. 1989. Op. Cit. p. 4.

30 LIND. 2005. Op. Cit. p. 13.

32 LIND. 1989. Op. Cit. p. 5.

33 Para los Estados Unidos esta es la quinta dimensión del campo de batalla; pues, la cuarta es el espacio, para los demás países el ciberespacio es considerado la cuarta dimensión del campo de batalla.

34 El ataque perpetrado el 14 de septiembre en contra de instalaciones petrolíferas en Arabia Saudita fue realizado por 18 drones y 7 misiles, según la versión oficial del reino.

35 PASTOR, Vicente, y COZ, José. La ciberdefensa militar ante el reto de Internet de las Cosas, Revista SIC. s.p.

37 GARCIA, David. EE.UU. y el debate del sistema de defensa estratégica bmd, UNISCI Discussion Papers, Nº 17. 2008. p. 224.

38 AHARONIAN, Aram. ¿Enfrentar la guerra de quinta generación con arcos y flechas? Rebelión 2018. Consultado septiembre 2019. Disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245686

39 VERZI, Álvaro. Venezuela: una guerra de quinta generación ¿en vías del fracaso? América Latina en Movimiento. Consultado septiembre 2019. Disponible en:

https://www.alainet.org/es/articulo/198252

40 METZ, Steven. Asimetría estratégica. Military Review. Fort Leavenworth, Kansas: Mayo-Junio. 2002. p. 64.

41 Ibíd. p. 65.

42 HOFFMAN, Frank. Loc. Cit.

43 FLEMING, Brian. The Hybrid Threat Concept: Contemporary War, Military Planning and the Advent of Unrestricted Operational Art, School of Advanced Military Studies, United States Army Command and General Staff College, Fort Leavenworth, Kansas. 2011. p. 241.

44 SÁNCHEZ. Op. Cit. p. 3.

45 PRADO, Elizabeth. El entramado de violencias en el Triángulo Norte Centroamericano y las maras. Sociológica, 93. México. 2018. p. 214.

46 Ibíd. p. 224.

Revista “Política y Estrategia” Nº 134

2019

Coronel en retiro del Ejército del Ecuador. Doctor (PhD) en Ciencias Sociales por FLACSO Ecuador. Master en Ciencia Política por FLACSO Ecuador. Licenciado en Ciencias Militares por la Universidad de las Fuerzas Armadas del Ecuador. Se ha desempeñado como Director encargado y Subdirector del Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (WHINSEC) del Departamento de Defensa de los EEUU., periodo 2000-2001 y Subdirector de la Academia de Guerra del Ejército Ecuatoriano, durante el bienio 1998-2000. Analista político militar en varios medios de comunicación. Actualmente cumple funciones de profesor invitado en FLACSO Ecuador y la Universidad de Post Grado del Estado del mismo país.

patricioharoayerve@gmail.com ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5808-5196.

Fecha de recepción: 150619 - Fecha de aceptación: 281119.